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“Soy débil: ¡Qué bueno!”

Cuando escuchamos la palabra D E B I L I D A D, pensamos en que es algo malo o que no es muy bueno… que si somos débiles entonces no somos aceptados por Dios, pero déjame contarte una historia, tú que estás leyendo este mensaje, si te sientes débil y te sientes rechazado, humillado o afrentado, Dios no te rechazará ni te abandonará… ¡Sino todo lo contrario!

Conocemos al rey David como un jóven que era conforme al corazón de Dios y estoy segura que en algún momento de tu vida le has dicho a Dios en oración que también quieres ser como David… pero David, no era un hombre perfecto, ¿Sabes que le falló a Dios en casi todos los mandamientos? ¡SÍ! él tuvo muchos errores, asesinó a una persona, mintió, cometió adulterio, codició a la esposa de otro, robó al casarse con la mujer de otro hombre… podemos ver que sus pecados eran muchos, pero a pesar de esto, se volvió a Dios en un arrepentimiento genuino y reconoció su condición y debilidad, confesó sus pecados y Dios lo perdonó, y aún así sigue siendo recordado como “el jóven conforme al corazón de Dios”.

David era el menor de todos sus hermanos, antes de ser rey de Israel se dedicaba a pastorear ovejas, a cuidarlas y protegerlas de los osos y los leones que las atacaban. Al estar en el rebaño con las ovejas, David cantaba y tocaba instrumentos y daba adoración a Dios, él aprendió a conocerle ahí estando solo con las ovejas, a honrarle y serle fiel… aún y con toda su debilidad David sabía quién era Dios y en esos momentos donde se sentía el más vil pecador, donde se sentía el peor, sentía angustia, culpa, rechazo… pero decidió clamar a Dios, ¡HE AQUÍ LA CLAVE! La relación que David tenía con Dios y su comunión con él, era lo que lo mantenía de pie, él sabía que solo no podía continuar, sabía que su pecado era grande, era fuerte, pero sabía también que mayor es aquel que estaba con él, su corazón estaba quebrantado, aprendió a humillarse ante la presencia de Dios, ser humilde le ayudó a entender el propósito de Dios para todos nosotros. (SALMO 51)

Dios sabe que todos y cada uno de nosotros somos frágiles, somos débiles e imperfectos, tenemos tantos errores, pero él aún así nos ama, nos amó incluso sabiendo que ibámos a fallarle, entonces, ¿Por qué él no nos amará si vivimos una vida entregada a él? 

No se trata de saber que tenemos un Padre misericordioso y que podemos seguir pecando, se trata de saber que él ha derramado su sangre por nosotros y ya no somos más esclavos del pecado y el temor, pues ahora somos hijos de Dios, salvos por gracia, y esa misma GRACIA es la que tenemos que abrazar y apropiarnos de ella.

¡DIOS NO QUIERE CONDENARTE, ÉL QUIERE SALVARTE!

Él conoce lo frágil que eres, sabe que no puedes sólo, que le necesitas… y si tú hoy reconoces que eres débil y que no es con tus fuerzas, sino que es con su Santo Espíritu… felicidades!!!! tienes una oportunidad para confesar a Dios ese pecado que tanto tiempo te ha agobiado, ese pecado que te condena, que no te deja dormir en paz, Dios quiere que experimentes su amor y su gracia, y sobre todo su LIBERTAD.

Reconozcamos que su gracia es todo lo que necesitamos, no dejes de servir a Dios, pues nosotros no somos de los que retroceden, sino de aquellos que perseveran, que siguen adelante, que cuando caen se levantan y no permiten que su gozo y su pasión por servir a Dios y cumplir sus propósitos se desvanezca…

¡Qué bueno que sabes que eres débil! No vivas más con la cabeza abajo, abraza la gracia de Dios y sigue adelante!

Mas tú, Jehová, eres escudo alrededor de mí; Mi gloria, y el que levanta mi cabeza. SALMO 3:3

Ellos flaquean y caen, mas nosotros nos levantamos y estamos en pie. SALMO 20:8

Cada vez él me dijo: «Mi gracia es todo lo que necesitas; mi poder actúa mejor en la debilidad». Así que ahora me alegra jactarme de mis debilidades, para que el poder de Cristo pueda actuar a través de mí. 2 CORINTIOS 2:9

El sacrificio que sí deseas es un espíritu quebrantado; tú no rechazarás un corazón arrepentido y quebrantado, oh Dios. SALMO 51:17

Yo te he amado, pueblo mío, con un amor eterno. Con amor inagotable te acerqué a mí. JEREMÍAS 31:3

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Vuelve a danzar.

Hace aproximadamente 4 o 5 años deje de hacer lo que más amaba…

Recuerdo que cuando me hicieron la invitación a participar en el ministerio de Panderos tenía aproximadamente entre 16 y 17 años, lo pensé muy bien y lo estuve orando, semanas después de pensarlo y saber un poco acerca del ministerio,  le dije a la que en ese momento era mi líder que sí, que aceptaba estar en el  ministerio.

El estar al frente del pueblo de Dios ministrando no es una cosa sencilla o fácil, hay quienes piensan que es algo simple pararte en frente en el púlpito y hablar, predicar, dirigir la alabanza, tocar un instrumento, danzar… cuando no es así, pues estás dirigiendo a la congregación y todo lo que vives cada semana en tu día a día, lo transmites en medio de la alabanza y la adoración.

Siempre me han dicho que soy una persona muy expresiva y en realidad sí… cuando tú estás agradecido con alguien le dices palabras de gratitud o de aceptación y pienso que si Dios ha sido tan bueno conmigo yo quiero corresponder a él con todo lo que soy, y una forma de expresar y declarar mi amor y agradecimiento a él es DANZAR.

Nadie dice que es fácil servir a Dios, vienen pruebas, situaciones difíciles, oposición, tristezas, pues hay alguien que se empeña en detener y matar el propósito por el cual has sido creado, tú y yo hemos sido creados para la alabanza de la gloria de Dios.

Recuerdo que cuando colgué mis zapatillas y dejé de hacerlo me sentí muy triste, no podía continuar por todas las pruebas por las que estaba pasando, me sentía muy cansada y sin fuerza y quizá en ese momento no entendía que no era con mis fuerzas que obtendría la victoria en mis batallas personales, sino por medio de la gracia de Dios y su Espíritu Santo en mí. Aunque no danzara ministrando en la congregación lo hacía en mi tiempo de intimidad con Dios y recuerdo que me deleitaba tanto, no he encontrado otro deleite mas que estar en su presencia y darle toda la adoración a él.

Siempre pensaba: “Aún tengo mi pandero, mis vestuarios, mis zapatillas, y mi corazón siempre ha permanecido ferviente y conmovido por su presencia… ¿Será que volveré a danzar algún día?. Dios siempre había puesto en mi corazón una pasión tan pero tan fuerte que consumía todo en mi interior, pero aún tenía algo que hacer conmigo… Hasta hoy, después de tanto tiempo de larga espera, después de un proceso por el cual tuve que pasar, donde tuve que morir a mí, donde Dios tuvo que trabajar en mi corazón, en mi identidad, en mi vida, donde tuve que ser quebrantada en las manos del alfarero para ser un vaso útil , de honra, después de tanta espera, vuelvo a presentarme delante de él para hacer lo que más me apasiona, adorarle, ministrar lo que hay en mi corazón, dar lo mejor a él, y que su pueblo sea bendecido por medio de la alabanza.

No se trata de ser personas perfectas, se trata de anhelar conocerle más a él, se trata de acercarnos, de que nuestra vida sea una ofrenda agradable a él, que en nuestro diario vivir podamos honrar a Dios con nuestras acciones, con  nuestras palabras, nuestras decisiones, nadie estamos exentos de cometer errores, o de fallarle a Dios, pero nueva es su misericordia cada día para despojarnos de todo aquello que nos estorba, Dios es fiel para perdonarnos y limpiarnos de toda maldad (1 Juan 1:19).

Quizá tú no danzabas como yo hace años, quizá tu predicabas, quizá tu querías aprender a tocar un instrumento, evangelizar, hablar a los demás de lo que Dios ha hecho en ti y testificar sus obras, pero por el desánimo, el qué dirán, “soy muy joven”, o “no soy digno”, dejaste de intentar, dejaste de enfocarte en tu propósito, debes de saber que hoy Dios quiere encaminarte otra vez a los planes que tiene contigo, solamente basta un corazón sincero, un deseo genuino y apasionado por ser usado por él.

DIOS NO SE HA OLVIDADO DE TI.

A PESAR DE LOS DESIERTOS QUE PUEDAS ATRAVESAR, TODO OBRA PARA BIEN, A VECES NECESITAMOS SER QUEBRADOS PARA QUE DIOS NOS PUEDA HACER UNA NUEVA VASIJA, PUEDE DOLER, PERO DESPUÉS COMPRENDERÁS QUE TODAS LAS COSAS OBRAN PARA BIEN, ¡DIOS TE ESTA FORJANDO PARA LO QUE VIENE!

VUELVE A DANZAR, VUELVE A CANTAR, VUELVE A TOCAR, VUELVE A HABLAR A LOS DEMÁS DE JESÚS, VUELVE A HACER LO QUE TE APASIONA.

Jehová cumplirá su propósito en mí; tu misericordia oh Jehová es para siempre, no desampares la obra de tus manos. SALMOS 138:8 

El Espíritu de Jehová el Señor está sobre mí, porque me ungió Jehová; me ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar libertad a los cautivos, y a los presos apertura de la cárcel; a proclamar el año de la buena voluntad de Jehová, y el día de venganza del Dios nuestro; a consolar a todos los enlutados; a ordenar que a los afligidos de Sion se les dé gloria en lugar de ceniza, óleo de gozo en lugar de luto, manto de alegría en lugar del espíritu angustiado; y serán llamados árboles de justicia, plantío de Jehová, para gloria suya. Reedificarán las ruinas antiguas, y levantarán los asolamientos primeros, y restaurarán las ciudades arruinadas, los escombros de muchas generaciones. Isaías 61: 1-4

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Eres lo que das.

“No es buen árbol el que da malos frutos, ni árbol malo el que da buen fruto. Porque cada árbol se conoce por su fruto; pues no se cosechan higos de los espinos, ni de las zarzas se vendimian uvas. El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo bueno; y el hombre malo, del mal tesoro de su corazón saca lo malo; porque de la abundancia del corazón habla la boca.” S. Lucas 6:43-45

¿Te has puesto a pensar si lo que das es bueno o malo?, no me refiero en sí a las cosas materiales, si no a tus obras… muchas veces solemos ofender a otros y pensamos que eso no está mal pero en realidad, si decimos que nuestra vida está recta delante de Dios, sabemos que no podemos dar malos frutos.

No se trata de ser religioso, se trata de que seamos íntegros. Nuestro corazón guarda tantos sentimientos, emociones, momentos, y situaciones en las cuales otros nos pueden llegar a ofender, o nosotros nos ofendemos sin que el otro tenga la intención y esto hace que en nuestro ser broten raíces de amargura, tristeza, y dolor… que causan un enfriamiento espiritual en nuestras vidas.

Tenemos que asegurarnos de que nuestro corazón permanezca sano, para poder dar amor, perdón, alguna palabra de ánimo… pues la escritura dice que de lo que hay en el corazón, es de lo que habla nuestra boca!

Si en nuestro interior hay rencor, indiferencia, desprecio, rechazo… no podremos ni avanzar en nuestra vida, ni compartir algo bueno con los demás…

¿Te has preguntado, cómo te ven las personas?, en ocasiones yo me he hecho esta pregunta… no se trata de ser perfectos, porque somos humanos, cometemos errores y tenemos fallas, si fuésemos perfectos entonces no acudiríamos a Dios. Hay personas que nos están viendo todo el tiempo si hacemos bien las cosas o no y como hijos de Dios debemos de dar lo mejor, ser de testimonio. Y si tú que estás leyendo esto, no conoces mucho acerca de Dios, quizá en el pasado habrás tomado decisiones incorrectas que pudieron llegar a afectar a otros, pero eso no te impide reflexionar y cambiar tu manera de actuar, hay una esperanza todavía, no todo está perdido, pues mientras le pidas a  JESÚS que esté en tu vida, siempre habrán nuevas oportunidades.

Escudriña lo que hay en tu corazón y si hay alguna raíz de odio, tristeza, resentimiento o dolor… pide a Dios que te ayude a perdonar y pueda sanar tu corazón, que quite el corazón frío y de piedra, y ponga un corazón nuevo y sensible a él y para con los demás…

Me quedo con esta frase que dijo mi Pastor este fin de semana… “EL HOMBRE NO PUEDE DAR LO QUE NO TIENE…”

¡Dios te bendiga!

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Excusas y más excusas…

He conocido personas que ponen cientas de excusas para todo, “es que esa persona me ofendió, o me lastimó”, “es que yo no le puedo perdonar lo que me hizo”, “yo no tengo la culpa, ella malinterpretó la situación”, “yo no tengo porqué ir a pedirle perdón, él debe de venir a disculparse…” y así vamos por la vida, poniendo excusa tras excusa, barrera tras barrera, y vamos formando un escudo donde no podemos ver lo que nosotros mismos estamos creando con nuestras propias trabas y actitudes.

La falta de perdón es una atadura, y a la vez, un muro que nos impide entrar en la presencia de Dios. Es una atadura porque la única persona que se hace daño al guardar tanto dolor y rencor es uno mismo y por lo tanto no hay libertad. Es un muro porque la Biblia es tan clara y nos dice que si nosotros no perdonamos a los que nos ofenden, entonces el Padre no nos perdonará a nosotros. También nos dice que antes de ir a su presencia,  primero estemos a cuentas con quien tengamos algún conflicto, ya sea un amigo, nuestros padres, compañeros de trabajo, hermanos en Cristo, etc. y volvamos a su presencia para ponernos a cuentas con él.

A mí algunas veces me ha pasado que al estar en la presencia de Dios y siento que no puedo entrar o perderme simplemente hablando con él,  me pregunto: ¿Por qué Señor? si ya te pedí perdón por mis fallas, mis pecados… ¿por qué no puedo escucharte? y el Señor me ha dicho, ¿segura? ¿segura que tu corazón está limpio…? yo no puedo obrar del todo si no has escudriñado a profundidad tu corazón… examina y volveremos a hablar… y entonces es cuando comencé a preguntarme, ¿que hay de malo en mí? ¿que hay en mi corazón que no he visto? y el Espíritu Santo me fue revelando… “no has perdonado a esta persona, cada vez que vez a esa otra persona sientes tristeza o molestia… hay rencor en tu corazón Valeria”.

Y de ahí en adelante he escudriñado mi corazón cuando voy a su presencia, porque es lo que él nos pide, que examinemos nuestros caminos y nuestros corazones y no seamos engañados… ¡necesitamos de su gracia y misericordia!

¿Cuantas veces no has buscado la presencia de Dios por no querer deshacerte del resentimiento en tu corazón? ¿y cuantas veces has ido a la presencia de Dios creyendo que todo está bien y que tu corazón está limpio delante de él? Es tan importante que cada día podamos llenarnos de su palabra, que es lampara a nuestros pies, es quien alumbra no solo nuestro caminar sino nuestro corazón, que en muchas ocasiones aún y cuando no nos damos cuenta puede contaminarse si nosotros lo permitimos. 

Cuando no leemos la Biblia nuestro corazón no puede ser moldeado o transformado, Dios nos dio su palabra para que obedezcamos sus mandamientos y para que podamos guiarnos conforme a sus propósitos para nuestras vidas. Es por eso que Jesús todo el tiempo que estuvo en la tierra se alejaba a un lugar a solas para hablar con el Padre, Jesús sabía que necesitaba pasar tiempos de intimidad con él para ser fortalecido y lleno de su presencia para cuando viniera el enemigo no cayera en tentación. Sí Jesús todo el tiempo buscaba ese tiempo con el Padre ¡Cuánto más nosotros lo necesitamos!.

El enojo, resentimiento, rencor, odio, tristeza, crean una raíz de amargura en nuestro corazón y se vuelve una atadura, en el libro de Proverbios la biblia nos dice que: El corazón alegre hermosea el rostro; mas por el dolor del corazón el espíritu se abate”. entonces, si nuestro corazón está envuelto en todos estos aspectos de indiferencia, el Espíritu de Dios no puede habitar en él.

Jesús desea y manda que amemos a los demás como él nos ama a nosotros, y por lo tanto, que perdonemos como él nos perdona cada día, no estamos excusando que las personas no son malas y no nos lastiman, pues estamos de acuerdo en que nadie es perfecto y solemos fallar y también guardar resentimiento en nuestro corazón cuando nos dañan, pero si nos llamamos CRISTIANOS o seguidores de Jesús, entonces debemos hacer lo que él nos pide, que es AMAR, PERDONAR, TENER MISERICORDIA… para tener un corazón limpio, sensible, bondadoso y podamos reflejar a Cristo de manera genuina en nuestras acciones y palabras… Hoy te invito a meditar en esto y si tienes alguna cuenta pendiente con alguna persona, seas libre… pidiendo disculpas a quien has dañado aún inconscientemente, y permitirte soltar el dolor que otra persona te ha causado aún sin que él o ella venga a disculparse directamente contigo… nuestro corazón necesita ser lavado y renovado para que podamos ser un reflejo del amor de Dios a los que nos rodean, pues como hijos de Dios cada día estamos expuestos y los demás nos ven como ejemplo… perdona y serás perdonado!!

“Por lo tanto, si presentas una ofrenda en el altar del templo y de pronto recuerdas que alguien tiene algo contra ti, deja la ofrenda allí en el altar. Anda y reconcíliate con esa persona. Luego ven y presenta tu ofrenda a Dios.” Mateo 5:23-24 

“En esto se manifiestan los hijos de Dios, y los hijos del diablo: todo aquel que no hace justicia, y que no ama a su hermano, no es de Dios. Porque éste es el mensaje que habéis oído desde el principio: Que nos amemos unos a otros.” 1 Juan 3:10-11

“Nosotros sabemos que hemos pasado de muerte a vida, en que amamos a los hermanos. El que no ama a su hermano, permanece en muerte. En esto hemos conocido el amor, en que él puso su vida por nosotros; también nosotros debemos poner nuestras vidas por los hermanos. Pero el que tiene bienes de este mundo y ve a su hermano tener necesidad, y cierra contra él su corazón, ¿cómo mora el amor de Dios en él? Hijitos míos, no amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad. ” 1 Juan 3:14,16-18 

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Confiando en Dios.

Confiar en Dios no es fácil… No es fácil cuando somos personas orgullosas, no es fácil cuando no sabemos depender de alguien, no es fácil cuando queremos hacer todo a nuestra manera y a nuestro tiempo…

En algunas ocasiones me ha costado confiar en Dios, pero he aprendido que esto no está nada bien… cuando nosotros hacemos un amigo o amiga y estamos en constante comunicación con ellos, es normal que vayamos a conocer cada vez más a esa persona, y así llegar a entablar una verdadera amistad…así pasa en nuestra comunión con Dios, cuanto más tiempo pasamos con él, entonces más le conocemos…

Poca comunicación con Dios, produce falta de confianza en él.

¿Alguna vez te has sentido en la situación donde sientes que no tienes opciones ni salidas? Donde piensas que no hay nada ni nadie que te pueda ayudar… sólo tus esfuerzos.

YO ME HE SENTIDO ASÍ y vaya que lo he compartido con ustedes.

Pero sabes, aprendí que no gano nada con querer hacer las cosas a mi manera, pues es en mis fuerzas y con mi propia inteligencia, cuando he hecho esto las cosas no me salen nada bien, o al menos no como esperaba. Entendí que poner mi orgullo antes que postrarme a orar, estaba provocando una barrera para que Dios entrara en acción a obrar en mis circunstancias.

Ester fue un personaje de la Biblia que confió en Dios por encima de todo pronóstico, es un gran ejemplo de confianza en Dios, una mujer de la cual tenemos mucho que aprender… (Te invito a leer el libro de Ester)

La Palabra de Dios nos dice:

Fíate de Jehová de todo tu corazón, y  no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, Y él enderezará tus veredas. ” Proverbios 3:5-6

Es mejor refugiarse en el Señor que confiar en la gente. Salmos 118:8

La recompensa por confiar en él será la salvación de sus almas. 1 Pedro 1:9

Cuando no confías en Dios y te apoyas en tu propia opinión sin tomar en cuenta su consejo, las cosas no saldrán bien, y cometerás muchos errores, en cambio, si reconoces tu dependencia a él en cada decisión de tu vida, ¡Él es capaz de sorprenderte como no te imaginas!

Hoy te invito a que confíes en Dios, a veces vendrán situaciones donde pensarás que él no está ahí, pero SÍ lo está, pues él ha prometido estar contigo todos los días hasta el fin del mundo… (Mateo 28:20)

“CONFIAR EN DIOS CUANDO TODO VA BIEN ES FÁCIL, PERO PERMANECER CONFIADO CUANDO NO ES ASÍ, POCOS LO HACEN…”

Pero yo soy como un olivo que florece en la casa de Dios y siempre confiaré en su amor inagotable. Salmos 52:8

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¿Me preocupo, o me ocupo?

Preocupación: Estado de desasosiego, inquietud o temor producido ante una situación difícil, o un problema.

Siempre que estés preocupado, pregúntate: ¿Será esto una buena razón para preocuparme? ¿Qué logro con sentirme así? ¿Hay solución?.

Hace un rato cuando salí de la escuela venía pensando en lo preocupada que estaba por mis exámenes, mis materias y otras situaciones que me tienen con inquietud… Pero después de un rato cuando pasaba por el centro, escuché como si una voz me hubiera hablado y me decía; “¿Te has puesto a pensar en las personas que me necesitan?, ¿te has preocupado por las mujeres de tu edad que están siendo atormentadas por situaciones sexuales, por abusos, vicios, que están perdidas sin conocerme… las personas de la calle que no tienen un sustento, ni un hogar donde vivir, aquellos que están en las cantinas, envueltos de lujuria, atados a los vicios?, ellos me necesitan… ” en ese momento créeme que mis problemas se me hicieron totalmente pequeños, y sentí como el Espíritu Santo era esa voz que me estaba llamando… entonces recordé #1 que como hijos de Dios no podemos darle lugar a la preocupación ni a la duda, porque es como si no confiáramos en Dios y le estamos dando un impedimento para que él obre en nuestra vida, y #2 Dejemos de ser tan egoístas y de hacer oídos sordos ante las necesidades de las perdonas que nos rodean y que vemos cada día, Dios nos ha llamado a ir a ellos y mostrarles el evangelio,que conozcan la verdad y el amor que es Cristo mismo, el salvador…

La Palabra de Dios nos dice que pongamos toda nuestra ansiedad sobre él , porque él tiene cuidado de nosotros… (1 Pedro 5:7) y también nos dice que él es nuestra paz; La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo. (Juan 14:27).

Dios quiere que aprendamos a descansar en su presencia y en su Palabra, pero sobre todo que confiemos en él y que no tengamos pensamientos negativos, que sólo nos llevan a mortificarnos y lejos de dejar las cosas en sus manos, nos volvemos incrédulos y no le damos lugar al Espíritu Santo para que trabaje en nuestras vidas.

El día de ayer me pasó que salí más temprano de mi trabajo para ir a la escuela y estudiar para un examen muy importante, y mientras esperaba el camión, donde yo estaba sentada, estaba una señora, y entonces salió la platica del clima, de que el camión se tardaba mucho, etc… y entonces salió el tema de que yo iba para la escuela y así, y me dice la señora: “Hay mija, Dios te de mucha fortaleza”, cabe recalcar que la señora no era Cristiana, pero yo dije, Amén! hahaha y entonces la señora se fue conmigo en el camión y me comenzó a platicar que iba saliendo del seguro y que la trabajadora social le dijo que necesitaba ir con una psicóloga para que pudiera desahogarse y etc. y la señora me comenzó a platicar sobre sus problemas, y yo estaba escuchándola y me sorprendió mucho que la señora iba hasta donde yo iba, hasta la escuela! y todo el camino ibamos platicando y yo le decia: “Señora, yo he pasado por situaciones muy difíciles y la entiendo, pero descanse en Dios, platique con él, cuéntele lo que le pasa, él siempre nos escucha… yo aprendí a descansar en él, él siempre me ha sostenido desde que estaba niña…” No pude hablar más con esa señora pero estoy segura que fui de bendición para ella, al final del camino, me despedí y le dije que iba a orar por ella, y estoy tan segura que fue Dios quien me puso ahí, en su camino, para interceder por su vida.

Hoy te invito a que podamos pedirle al Espíritu Santo que nos ayude a ver nuestros problemas desde otra perspectiva, que nos ayude a confiar y que aumente nuestra fe, para que podamos descansar y podamos sentir esa paz que sobre pasa todo entendimiento, y así podamos interesarnos en las demás personas que están a nuestro alrededor, que Dios permite que nos crucemos con ellas día tras día… Dios nos pone por luz para que brillemos y que podamos llevar su amor y su poder a todo aquel que lo necesita y está pasando por situaciones similares a  las tuyas o incluso hasta más difíciles.

No te enfoques en tus problemas… enfócate en Cristo, él te quiere vestir de valentía, fuerza y seguridad para caminar en sus propósitos y en sus promesas, deja que él sea quien guíe tus pasos y verás como obra en tu vida y te pone por bendición para otras personas. Mira a tu al rededor, escucha esa voz que te hace voltear a mirar la necesidad de tu hermano, de tu prójimo, y permite que Dios te use como voz y como sal en todo lugar donde vayas…

¡NO TE PREOCUPES, OCÚPATE! 

Con amor… Vale.

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Mi mayor prioridad.

Alguna vez, te ha pasado que tienes alguna cita con amigas, o con alguna persona con la que deseas platicar, que consideras importante, y antes del encuentro te deja plantado(a), y te dice: “Sabes qué, me salió otro compromiso, ¿Lo dejamos para otra ocasión?”... Seguro que sí te ha pasado… ¿No es muy agradable verdad?, así es como se siente que la persona que más está interesada en tu vida… se quedé esperando por ti… El Espíritu Santo.

Estoy segura que muchas veces hemos dicho, voy a apartar un tiempo para tener intimidad con Dios y por alguna u otra razón, terminamos pasando tiempos en nuestras redes sociales, en el gimnasio, con los amigos o amigas, con el novio(a) , o viendo televisión, y en lo que menos ponemos nuestra atención es en tener un tiempo a solas con Dios…

No estoy diciendo que todas esas actividades sean malas, ¡por supuesto que no!,  lo que sí está mal es que esas cosas o personas se conviertan en nuestra prioridad, en vez de poner en primer lugar en nuestras vidas a la persona más importante… Aquel que lo dio TODO por ti y por mi.  En ocasiones nuestra confianza en Dios flaquea por falta de fe, porque decidimos pasar más tiempo haciendo otras cosas, en vez de leer su Palabra, o platicar con él, y seguir creciendo y avanzando en sus propósitos.

Dios está interesado en tu vida, en lo que pasas día con día, hay situaciones difíciles donde él quiere ayudarte, hay momentos de debilidad donde quiere fortalecerte, hay momentos de dolor donde quiere sanarte… pero si tú no le permites que obre en ti, ¿Cómo esperas que el actúe en medio de tus circunstancias si no le buscas?

A lo largo de este tiempo que va del 2018 he aprendido demasiado a fortalecerme en medio de mis debilidades, y he aprendido que cuando mis fuerzas terminan, a quien debo correr es a Jesús, a veces solo digo: “Yo sé que Dios está conmigo y se está haciendo cargo de esto…” pero sabes, es necesario que como hijos e hijas de Dios, vayamos al Padre y le digamos; “Señor, estoy pasando por esta situación, ayúdame a enfrentarla…”.

El Espíritu Santo desea que tú le hables, desea conversar contigo, que le cuentes cómo te fue en tu día, que le pidas cuando tienes alguna necesidad, ¡él está mas interesado en ti que cualquier otra persona! Pues es Dios mismo.

Ponte a pensar, si hay algo que esté estorbando tu comunión con Dios, que no te deja fluir en oración y en adoración a él, quizá hay algo que esta robando ese tiempo especial, y por esa razón no escuchas su voz y no estás conectado con él y su presencia… y puede ser que tengas que examinar tu vida y tu corazón y quitar esos ídolos que impiden que tengas libertad para servirle y para ser usado(a) por él.

Te invito a que el día de hoy puedas apartar unos minutos de tu día entre trabajo, escuela, y otros compromisos… para reflexionar qué hay que cambiar para que Dios pueda hacer algo en tu vida y puedas ser bendición para los demás y puedas decir junto conmigo, DIOS ES MI MAYOR PRIORIDAD.

‘No adores a ningún otro dios, porque el Señor , cuyo nombre es Celoso, es Dios celoso de su relación contigo.’ Éxodo 34:14 

Buscad a Jehová y su poder; Buscad su rostro continuamente. 1 Crónicas 16:11

Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá.  Mateo 7:7

Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano. Is. 55:6

‘No dejes que la emoción de la juventud te lleve a olvidarte de tu Creador. Hónralo mientras seas joven, antes de que te pongas viejo y digas: «La vida ya no es agradable». ‘ Eclesiastés 12:1

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Dolor que transforma.

porque ustedes saben que, siempre que se pone a prueba la fe, la constancia tiene una oportunidad para desarrollarse.Durante estas semanas Dios me ha estado hablando mucho acerca de permanecer firme y constante en toda circunstancia. Y el día de hoy quiero compartirte un mensaje acerca de esto.

La prueba no viene para destruirnos sino para transformarnos, cuantas veces le hemos pedido a Dios que nos cambie, que nos haga más como él, que transforme nuestro carácter, nuestros corazones, y nos olvidamos y pensamos que eso va a ocurrir por arte de magia, cuando no es así,  Los joyeros para transformar un diamante, tienen que exponerlo a altas condiciones de temperatura, sabemos que un diamante antes de convertirse en eso era simplemente un pedazo de carbono, un diamante puede tardar años en ser transformado, porque se necesita un proceso, se dice que el diamante tiene alta capacidad de resistencia en el fuego debido a los materiales naturales con los que está compuesto, e incluso el diamante es puro, tiene muy pocas impurezas. Pero lo que yo quiero decirte este día es que así como este diamante nosotros somos pasados por fuego, con un propósito, que en este caso son las pruebas, y las circunstancias difíciles que Dios permite en nuestras vidas con la finalidad de transformarnos, para quitar todo aquello que no le agrada de nosotros, y desarrollar nuestra fe para permanecer anclados a él. Cuando tú vienes a Cristo Dios no te deja igual que como llegaste, él desea moldearte y cambiarte constantemente para ser más como él y convertirte en la persona que él desea que llegues a ser.

Quiero compartirte algo, estas semanas como lo había comentado en el blog anterior, había tenido problemas económicos, por mi trabajo y la colegiatura de mi escuela,  mi FE literalmente fue probada y despues de eso, fortalecida! Pero la semana pasada mi Mamá se enfermó, le dio un virus en la piel y esto trajo dolor a su cuerpo, mi mamá fue detectada en el 2004 con una enfermedad cientifícamente autoinmune llamada “LUPUS” pero que creen? Dios hizo un milagro en ella! y actualmente se encuentra muy bien respecto a ello, solo que por otras razones este virus se ha intentado infiltrar en ella…

Esto trajo un poco de inquietud a mi corazón, porque por un momento me cuestioné: “Primero el trabajo y la escuela, y ahora esto?, Dios, que está pasando?… sentía como si quisieran lastimarme a propósito con lo que más me duele… pero en vez de preocuparme, oré por ella y declaré sobre su cuerpo sanidad, pues Cristo venció la muerte y llevo nuestras enfermedades en la cruz, esto me ha hecho confiar más en Dios!

La palabra de Dios nos dice en Santiago 1:12 Dios bendice a los que soportan con paciencia las pruebas y las tentaciones, porque después de superarlas, recibirán la corona de vida que Dios ha prometido a quienes lo aman.

Un ejemplo de esto es el apóstol Pablo, mejor conocido como Saulo, que antes de conocer al Señor, fue un perseguidor de Cristianos, él los metía a las cárceles, y los asesinaba, los maltrataba, pero un día tuvo un encuentro con el Señor, y ese momento lo cambio todo… al pasar del tiempo Pablo se convirtió en un instrumento en las manos de Dios, y dice la escritura que Él andaba predicando en distintas provincias, y que muchos que eran fariseos y otros gentiles lo perseguían, por predicar el evangelio. En el libro de Hechos, Capítulo 16, versículos 22 al 26, nos dice, Enseguida se formó una turba contra Pablo y Silas, y los funcionarios de la ciudad ordenaron que les quitaran la ropa y los golpearan con varas de madera. Los golpearon severamente y después los metieron en la cárcel. Así que el carcelero los puso en el calabozo de más adentro y les sujetó los pies en el cepo. Alrededor de la medianoche, Pablo y Silas estaban orando y cantando himnos a Dios y los demás prisioneros los escuchaban. De repente, hubo un gran terremoto y la cárcel se sacudió hasta sus cimientos. Al instante, todas las puertas se abrieron de golpe ¡y a todos los prisioneros se les cayeron las cadenas!…

 ¿Se imaginan? Estar en esas circunstancias, ¡cuántos de nosotros no hubiéramos desfallecido y nos hubiéramos desesperado en esa situación! En vez de ponernos a adorar, es algo difícil no? La actitud que tomaron Pablo y Silas es digna de admirar,  Hoy te invito a que así como ellos tomaron una actitud de gozo y adoraron a Dios en medio de sus circunstancias, nosotros también nos alegremos en medio de las nuestras, en medio de la enfermedad, en medio de los problemas, de la aflicción, porque es ahí donde Dios nos cambia, y no es para lastimarnos, no es para destruirnos sino todo lo contrario, Dios nos ama y es por eso que desea cambiar nuestras vidas. Hay gente allá afuera que tiene tanta necesidad de Dios, y necesita de tu testimonio, quizá lo que estás pasando ahora puede ayudar a otra persona a salir de su problema, testifica lo que Dios está haciendo en tu vida y alábalo, pues si duele es porque Dios está obrando en ti para transformarte en una piedra preciosa, en un hermoso diamante.

Comparte este mensaje con una persona para que pueda ser bendecida, demos de gracia lo que por gracia recibimos!!

“Amados hermanos, cuando tengan que enfrentar cualquier tipo de problemas, considérenlo como un tiempo para alegrarse mucho… porque ustedes saben que, siempre que se pone a prueba la fe, la constancia tiene una oportunidad para desarrollarse.” Santiago 1:2-3.

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Quédate tranquilo…

¿Te ha pasado que estás en medio de un desierto? Sí, un desierto donde no hay agua, donde no brotan ríos, donde hay escasez, y sientes que no hay nadie que te pueda ayudar a salir de ahí…

En muchas ocasiones me he tenido que enfrentar a situaciones difíciles, donde me siento sola, donde siento que no hay esperanza, y se pudiera decir que he caído en una “Crisis existencial”, hace unos días me sucedió un problema donde no tenía dinero para pagar la colegiatura de mi carrera, pues en mí trabajo hubo un cambio muy drástico donde hubo diferencia en lo económico y en cuanto a los días en que me daban mi sueldo… Y estaba desesperada, pues no tenía a nadie a quien pedirle ese dinero, necesitaba 3,000 pesos para antes de dos días, porque se acercaba la semana de exámenes y si no daba el pago entonces no podía presentar, y mamá no tiene un trabajo donde pueda ayudarme a sustentar mi carrera, siempre me ha ayudado en lo que ha podido y papá… digamos que no está muy al pendiente de mí como quisiera… y entre en desespero, me sentía frustrada, y me desanimé por completo… pero al día siguiente de vivir esta situación, me di cuenta que Dios siempre ha estado aquí, él me ha dado un trabajo, donde tengo dos días de descanso, me da la oportunidad de estudiar, me ha dado el privilegio de poder servirle en la Iglesia donde actualmente tengo 10 años de congregarme, ¡Y me ha dado una hermosa familia ahí!.

Y pude reflexionar y pensar: “¡Vaya!, Supongo que es normal sentirme en desespero por un momento, pero Vamos, no puedo quedarme así, triste, desmotivada, cuando tengo razones por las cuales dar gracias, y seguir adelante, por las cuales esforzarme y pensar en soluciones, dejando a un lado la angustia y preocupación”. Hay gente a mi alrededor que está mirando mi vida, y puedo elegir ser bendición y luz en medio de los problemas, o ser todo lo contrario contaminando a los demás con mi actitud no muy positiva.

Yo no sé si alguna vez te has sentido identificado/a con mi situación, quizá te has sentido solo, quizá no encuentras un trabajo, y hay problemas económicos en casa, o talvez son problemas familiares donde tus papás tienen discusiones muy a menudo y están a punto de divorciarse… Déjame decirte que cada una de estas situaciones yo ya las atravesé y vaya que sufrí bastante, pero también aprendí, ahí en cada desierto, encerrada en mi habitación a solas con Dios llorando y clamando queriendo saber la razón por la cual tenía que atravesar cada adversidad… fue ahí donde crecí espiritual y personalmente, maduré, y pude comprender que Dios nunca me ha abandonado… él siempre ha permanecido fiel y siempre ha tenido cuidado de mí desde que era una niña.

Quiero compartirte un mensaje, en el libro de Éxodo hay una historia, donde el Pueblo de Israel es probado, y por qué digo esto, porque ellos tuvieron que atravesar situaciones muy difíciles donde comenzaron a dudar de EL GRAN YO SOY, Dios les había dado una palabra donde les decía que los iba a sacar de la Tierra de Egipto para llevarlos a un lugar donde fluye leche y miel… y Dios les decía que pelearía por ellos cada batalla frente al Faraón, (quien no los dejaba salir de Egipto), en cada una de estas batallas, aparentemente había oposición, había duda, y Dios tuvo que permitir que el pueblo de Israel viviera cosas que no eran muy agradables a sus ojos pero Dios en TODO TIEMPO se mantuvo FIEL, y tuvo cuidado de sus vidas! Cuando el pueblo de Israel logra salir de Egipto después de todas las circunstancias difíciles a las que se tuvieron que enfrentar, sucede otra cosa, los egipcios los alcanzan en el camino decidido a atacarlos y en su desespero los Israelitas comienzan a cuestionar a Moisés: -¿Por qué nos sacaste de Egipto si igual íbamos a morir?, ¿Por qué nos trajiste al desierto?, hubiera sido mejor seguir siendo esclavos de los Egipcios, que morir en este desierto.- Pero Moisés les dijo: -¡No tengan miedo!, solo quédense quietos. Y observen como el SEÑOR los rescatará hoy. Esos Egipcios que ahora ven, jamás volverán a verlos. El SEÑOR mismo peleará por ustedes, solo quédense tranquilos…

Cada situación que los Israelitas tuvieron que atravesar fue para que Dios manifestara su gloria, y el Faraón  y los Egipcios conocieran quien era DIOS, y Dios cumplió su promesa, los sacó de ahí, así como el pueblo tuvo que pasar por el desierto, para poder ver la gloria de Dios, así mismo nosotros somos probados, quizá hoy estás atravesando un problema, pero déjame decirte que no es el final, cada situación nos ayuda para bien, y nos ayuda a depender más y más de Dios.

No se turbe tu corazón ni tenga miedo… Confía!

Continuo con mi historia, el mismo día en que me sentí muy mal, no fui a mi trabajo, pero llegó un momento donde me quedé sola en casa y mi corazón sabía lo que tenía que hacer: ¡Orar!, en todo momento, nuestra primera opción tiene que ser la oración! No la preocupación, no los pensamientos negativos y de conformidad, sino nuestro clamor a aquel que puede transformar todo ambiente y toda atmosfera con su poder, entonces comencé a abrir mis labios y a clamar a Dios, y empecé a recordar algunos versículos y a declararlos, me di cuenta que a pesar de mi debilidad, me sentía fuerte, pues estaba creyendo sus promesas, creyendo lo que dice en su palabra, y pude entender esa palabra que dice, ¡Bástate mi gracia, porque mi poder se perfecciona en la debilidad!” y entonces pude sentir su fortaleza! A las horas siguientes me preparé para ir a la universidad, y aún seguía pensando que iba a ser de mis estudios si aún no tenía el dinero, pero para mi sorpresa! Una compañera me escuchó hablando con un profesor, y me dijo que ella me podía prestar el dinero y se lo devolvía en cuanto me pagaran… y ahí pude ver la mano de Dios detrás de ella, sin duda Dios fue fiel y fue bueno, y escucha el clamor de sus hijos.

Fui corriendo a pagar y sentí un alivio enorme en mi ser.

Al día siguiente me sentí fortalecida, en paz, ya no pensaba de manera triste, o negativa, sino que pude levantarme y decir: “Bien Valeria, ¿ahora que vas a hacer?” y comencé a pensar, que podía hacer para tener dinero extra, y entonces compre dulces para venderlos en mi universidad, y para no hacerte más largo el cuento, todos mis compañeros me compraron los dulces, y gané buen dinero, el Domingo día de Iglesia, volví a comprar dulces y entre mis amigos los vendí, Dios me sorprendió a través de una Pastora y una amiga, quienes me bendijeron económicamente… ¡Yo no me lo esperaba! Y cuando vendí todos los dulces, dije wow!! La ganancia fue más de lo que esperaba Dios fue bueno!!

Deja que cada adversidad, y cada prueba, saquen lo mejor de ti!!

Ninguna situación difícil es con propósito de destruirte, quizá puedan lastimarte, quizá puedas perder cosas, quizá puedas llorar, gritar, patalear, pero creeme que cada circunstancia, obrará para tu bien, talvez hoy no puedas ver lo que está pasando, Dios puede estar trabajando en silencio!! Pero al pasar los meses, te darás cuenta que al final TODO aquello que en un momento dolió, Dios lo uso para tu bien y para glorificarse en tu vida!!

Así que… Quédate tranquilo! Deja que Dios muestre su poder a través de ti!

Con amor: Vale.